Cómo me hice monja de César Aira

                                                            1993



Cómo me hice monja es una novela corta del autor argentino César Aira.  El narrador es un chico de seis años de edad que se refiere a sí mismo como a una niña. 

El niño que posee el mismo nombre del autor, tiene un problema de aprendizaje. Tiene dificultades para establecer una relación con los personajes que le rodean, ó bien estos, no son capaces de interactuar de manera cercana con el niño, cómo bien lo indica él mismo en el texto. El padre le dirá en varias ocasiones "tarado",  al igual que su profesora; mientras que la madre se refiere a él como un retrasado mental.

La novela narra el drama de la familia Aira: un padre predispuesto a la violencia es llevado a prisión, dejando a la esposa sin recursos económicos para sostenerse a ella misma ni a su hijo. 

El narrador relata la historia a partir de la mudanza de  la familia a la ciudad de Rosario en Argentina. El drama de ésta novela tiene inicio en la nueva ciudad de residencia, dónde el padre mata a un vendedor de helados dado que éste les ha despachado un helado descompuesto. El pequeño Aira sufre una intoxicación grave por ciánidos alimenticios...   esto conduce al niño a sufrir de alucinaciones.

El resto de la trama nos contará en diversos momentos lo que podría verse como un desajuste del pequeño Aira a su mundo. Primero, su relación con el médico que lo trata. El mismo niño Aira declara hacerse "la estúpida" contestando a las preguntas de su tratante con una mentira. Segundo, en éste mismo ejemplo, Aira complica el juego con nunca contestar con la verdad y así confundir al médico.

Así veremos en varios pasajes las dificultades del niño para integrarse a su ambiente. La escuela es para él un medio difícil porque entra con retraso debido a la intoxicación sufrida, él no sabe leer, mientras los demás niños de la clase sí lo saben. Solamente podremos leer en el corto relato, que el joven  podrá establecer una breve relación con otro niño del colegio y con un vecino al que nombra como Arturo Carrera (nombre de un poeta y escritor argentino). Éste último será su querido amigo, y uno como lector se pregunta que tanto habrá reflejado el propio autor de su vida en el pequeño personaje de Aira y de su amigo Carrera (en realidad su amigo). En fin, como menciono este camarada merece unos párrafos en los cuales se describe su situación como vecino de un barrio pobre a las afueras de Rosario, de su divertida y curiosa personalidad, y de un juego de disfraces que hacen ambos en el patio del inquilinato. Este rato agradable es ensombrecido por una reacción inexplicable del niño Aira.

Finalmente, la historia terminará con la misma violencia como con la que inició:  la venganza de la esposa del vendedor de helados. 

Así pues, el principio y el fin relatan una historia de violencia en la qué no hay cabida para otro tipo de soluciones. El señor Aira no es capaz de controlar sus impulsos, mientras  que el niño no comprende lo qué sucede alrededor ó tal vez lo comprende en parte, como en el caso de sus entrevistas con el médico. Pero decide tomar una actitud de oposición y hacer lo contrario de lo qué se espera de él. ¿Tendrá que ver esto con el punto de qué él se refiere a sí mismo cómo a una niña? ¿Un acto de distracción, confusión de parte del autor? ¿Hecho de manera deliberada para buscar la reacción del lector?

Cómo me hice monja es una novela corta que se lee en una cuantas horas, entretenida, violenta sí pero también divertida para pasar un rato agradable y conocer un poco de la literatura latinoamericana actual. Claro, el título nada que ver con la historia.

Comentarios